Sin más dilación
Unirse a una persona pude ser inmediato, o puede tardar meses en surgir ese sentimiento. Alguien que sabes que está al otro lado para lo que sea. O eso se puede esperar. No eliges con quien encariñarte. No eliges con quien sonreír. ¿O sí?
Fácil es cuando tienes lo que se llama sex appeal: sin quererlo ni beberlo te encuentras con una cola de personas llamando a tu puerta. Chasquear los dedos, que se abra esa puerta y entre el iluso que haga de mueble. De reposa brazos, de reposa cabezas o posa vasos incluso de esos de usar tirar. Absorbiendo una ambrosía que nunca probará. El amor vertido por malas jugadas, movimientos bruscos o sencillamente por diversión siempre es el culpable.
"Es un asco el amor." Si, así piensa mucha gente. La impaciencia actual nos lleva a relaciones cortas y a mandar todo al lugar ese oscuro y que huele mal. Si, no me negaréis que ahora los problemas en una pareja están demasiado presentes. Que si el chico está ocupado con el fútbol o que la chica sale a pasear con sus amigas. Cada persona tiene gustos, métodos y trabajos. Si no nos llena, cambiamos de persona como de ropa interior. Por que nosotros lo valemos.
Lo curioso es que muchas personas pasan desapercibidas en esa búsqueda. Unas personas que realmente han elegido, y que aceptan a priori todo lo que existe en la persona en que se fijan. Silenciosos, tímidos o quizá excesivamente respetuosos. Oh, vaya, lo que se busca justo en una pareja, que sea respetuosa. Pero claro, es mejor chasquear los dedos para que te abran la puerta de otra casa encantada mientras te alejas de la tuya propia. Esa que, aunque no lo parezca, está llena de calor y cariño.
Y, sin más dilación, el mueble empezó a llorar.
Fácil es cuando tienes lo que se llama sex appeal: sin quererlo ni beberlo te encuentras con una cola de personas llamando a tu puerta. Chasquear los dedos, que se abra esa puerta y entre el iluso que haga de mueble. De reposa brazos, de reposa cabezas o posa vasos incluso de esos de usar tirar. Absorbiendo una ambrosía que nunca probará. El amor vertido por malas jugadas, movimientos bruscos o sencillamente por diversión siempre es el culpable.
"Es un asco el amor." Si, así piensa mucha gente. La impaciencia actual nos lleva a relaciones cortas y a mandar todo al lugar ese oscuro y que huele mal. Si, no me negaréis que ahora los problemas en una pareja están demasiado presentes. Que si el chico está ocupado con el fútbol o que la chica sale a pasear con sus amigas. Cada persona tiene gustos, métodos y trabajos. Si no nos llena, cambiamos de persona como de ropa interior. Por que nosotros lo valemos.
Lo curioso es que muchas personas pasan desapercibidas en esa búsqueda. Unas personas que realmente han elegido, y que aceptan a priori todo lo que existe en la persona en que se fijan. Silenciosos, tímidos o quizá excesivamente respetuosos. Oh, vaya, lo que se busca justo en una pareja, que sea respetuosa. Pero claro, es mejor chasquear los dedos para que te abran la puerta de otra casa encantada mientras te alejas de la tuya propia. Esa que, aunque no lo parezca, está llena de calor y cariño.
Y, sin más dilación, el mueble empezó a llorar.
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