Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2012

Lo que éramos

Imagen
¿Recuerdas? Aquellos momentos abrazados a una paperina llena de castañas, acurrucándonos para evitar ese frío típico de Octubre y típico de Noviembre. No había guante o prenda que impidiera que ese frío nos llegara a los huesos. Un frío vahído que se alojaba en nosotros, pero no en nuestro corazón. ¿Recuerdas? También el olor de las castañas nos hundía en una atmósfera familiar, tradicional. No había niño que no sonriera al oler esos frutos secos calentitos, notando como el estómago se los pedía. Tampoco faltaba la sonrisa permanente de la adorable anciana que nos las vendía. Uno no puede dejar de mirar a su alrededor, y ya no vemos esa ilusión de pedirle las castañas en los niños. Disfrazados, acompañados a los lejos de sus padres, van en busca de nuevos retos. ¿O quizá de una idea equivocada de sus raíces? Me sorprende la cantidad de cambios que han ocurrido en los últimos años. No le encuentro el porqué. No encuentro explicación para permitir la pérdida de la tradición en pos...

Aullido en la oscuridad

Imagen
...Bum, bum... Cuál reloj. Milésimas, segundos, minutos, horas... Todo tic-tac empieza y acaba, todo tic-tac  marca el tempo de una vida. Pero, ¿qué vida? ¿Una maldita o una vida benévola? La naturaleza no entiende de clasificaciones. No entiende tampoco de razas u objetivos. Tampoco de futuro ni de pasado ...Bum, bum... Cuál rutina. Terca y constante. Ni un momento de descanso, sólo acompasada en bocanadas  de aire muchas veces contaminadas por unas ganas u otras de seguir adelante. ¿Felicidad? ¿Tristeza? Más que parte de la naturaleza, es parte de la identidad humana. Si no pensáramos en beneficios o perjuicios, no habría felicidad. Si no catalogáramos los hechos, sensaciones, no seríamos felices. ...Bum, bum... Cuál sombra en la oscuridad. No lo vemos, no lo sentimos más que cuando nos callamos. El alma, el espíritu. Eso que pesa menos que todo e importa más que nada. Eso que hemos descrito tantas veces, con inteligencia o creencia. Con razón o sin razón, h...

El silencio del cordero

Imagen
Manso. Así podrías describirlo. Una persona que no hace daño a nadie. Un cacho de pan. No se mete con nadie, sólo sonríe y acepta su posición social . Una blancura de espíritu que curiosamente contrasta con su pelo, de un azabache oscuro. Un chaval que vive de sueños alimentados a diario por utopías sin sentido, por latigazos del destino. Puede pareceros normal, pero es bien cierto que hay mucha gente infeliz en el mundo. Tanto abarcamos, que ahora se va a lo grande, haciendo caso omiso del dicho catalán la bona confitura està al pot petit -  traducción literal: la mejor mermelada está en el bote pequeño-. ¿Cuánto se ha cambiado? ¿Deliramos de grandeza por naturaleza o debido a la sociedad? Muchas veces, miramos delante y no miramos ni a nuestras espaldas ni a nuestros lados. Tantas personas que queremos conocer o seducir, tantas flores que polinizar que nos llaman con sus colores, ya sean morenos o blancos . Todo eso, ¿para qué? La estructura social actual sigue siendo un poco ...