La soledad de la información

Llegar a casa y poner la tele. Antes quizá era algo más habitual, pero en mi caso ya no existe. Trabajar en el mundo de la información me ha abierto a una realidad dolorosa. No miro las noticias a modo de espectador, sino que las analizo.

No las clasifico en si son buenas o malas. Las analizo -o eso intento- de forma reacia, pensando en qué palabras se utilizan. Y, cada vez más, abundan adjetivos.

Un adjetivo puede ser descriptivo, pero en la era de internet, es lo que marca la diferencia. El adjetivo, entonces, adquiere una importancia exagerada. Con el adjetivo ya no se describe, sino que se opina. Y ahí entra en juego la ética.

Siempre he creído que el bien y el mal se explican de forma mecánica. Pero, ¿qué es una buena acción y qué es una mala acción? Por ejemplo: Para un dictador, matar u oprimir a quiénes no piensan como él es bueno. Para otros, es malo. Por eso, la ética desaparece y entra en juego el factor beneficio personal. Si existe beneficio, es bueno. Sino, es malo. La corrupción del ser humano.

¿Adónde quiero llegar con eso? A que la información se está quedando sola. Cada vez hay más opinión. Cada vez se pierde el camino de la realidad y la sociedad se sumerge en el mundo de la subjetividad. Que es muy bonito opinar, y tener sentido crítico, pero hay que comprender que el sentido crítico es un arma de doble filo.

Aunque no nos gusten algunas opiniones, debemos aceptarlas. Incluso, valorarlas. Con las redes sociales se crea una burbuja que nos aisla de esas opiniones contrarias y se genera una realidad paralela. Y una realidad paralela es como entrar en un túnel de placer fictício que desemboca en un barranco.

Los medios de comunicación tienen parte de esa culpa. Y digo parte, porque la sociedad actual prefiere que le den la razón a aceptar los errores. Esos errores que nadie quiere cometer, y que se esconden debajo de la alfombra para aparentar una vida perfecta. Nadie quiere tener la culpa, y por eso muchos se refugian cada vez más en aquellos escritos que les dan la razón. Una mentira, por mucho que se repita, no será verdad.

Soy humano, y cometo errores. Pido que este post no se considere como la verdad, sino como una opinión. El último error que busco es que la información se quede sola en un mar de opiniones. 

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