Recargar la pluma

Un escrito. ¿Qué es para nosotros? Algunos lo enfocan desde un punto de vista muy informativo. El periodismo directo triunfa a lo largo de internet. La red es un lugar dónde todos podemos informar. Pero, ¿cómo hacerlo?

Cómo he dicho, todo el mundo sabe informar. Dar un resultado deportivo, el anuncio de la ruptura de una pareja e , incluso, lo que hacemos a diario. El mundo está cargado de información. Si ya nos sorprendemos con un terabyte, no me imagino la cantidad de megas que contiene nuestro mundo.

Nuestro corazón esconde lugares inóspitos a los que quizá sólo accedamos en sueños. ¿Cómo notificar esa realidad? Nuestro cerebro tiende a descartar hechos por improbables: ver un unicornio, o que el cielo se torne verde. Una fantasía que nos ayuda a seguir adelante. Nos ayuda a cargar nuestras plumas. Unas plumas que poseen nuestra sangre como tinta y nuestro día a día como argumentos. Hablar por escrito, y escribir por hablar. Deberíamos jugar a hacer lo contrario.

Los sueños nos ayudan a mantener la memoria en buen estado. Esas cosas minúsculas que nos pasan día a día son lo que realmente nos hacen evolucionar. Nos ayudan, y escribir para mí es un sueño. Un sueño que moldear con esos sentimientos que tenemos dentro. Unos terabytes de información resueltos en poco más de dos líneas.

"Te quiero y te querré siempre. No como una persona con la que estar, si no como una gran amiga. Recuerdo cada uno de tus gestos como si fueran ayer. Un adiós, una pelea. No los consiguió borrar de mi memoria."

Quizá evolucionemos segundo a segundo, y que este escrito/sueño quede en el olvido por desactualizado. Por eso lo plasmo, a la espera de otras tiernas palabras. Un te quiero de esos sinceros es lo que quiero oír. Y todo lo que sentiré, quedará en forma de palabras. Cuatro para ser exactos: "Y yo a tí"

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bendita rutina

Cuando florecen las flores

Desgaste